La hora del cuento: La revolución de las perdices


Hace unas semanas recibí un nuevo mail con las propuestas para reseñar de Literatura Infantil y Juvenil SM. Aunque había bastantes cosas interesantes hubo una propuesta que me llamó especialmente la atención. Se llamaba “La revolución de las perdices” y su sinopsis decía así…

“Se han cansado las perdices de los cuentos infantiles, pues acaban todos ellos con finales tan felices que todo el mundo celebra, desde el niño hasta la abuela, echando unas cuantas de ellas a guisar en la cazuela. Para que todo termine han decidido actuar cambiando las aventuras y que acaben todas mal. No habrá más celebraciones pues nadie estará contento. Se salvarán las perdices, pero… ¿qué pasará con los cuentos?”

Con esta intriga, sabiendo que el libro había ganado el premio literario de poesía infantil Luna de Aire 2015 y que además estaba escrito en verso… ¿Cómo resistirse? Yo tenía que saber lo que habían liado esas perdices. Que sí, que ya se que se supone que los cuentos son para los peques, pero digo yo que tampoco estará mal que elija alguno para mi de vez en cuando ¿no? Además eso de las edades recomendadas de un libro es solo eso, una recomendación. Aunque ponga que se recomienda para niñ@s de 6 a 10 años no deja de ser una mera sugerencia. Para mi, la literatura es una cosa que no tiene edad. Hay libros que me encantan y tan solo tienen una frase por página… ¡¡¡Y de letras grandes!!!
Bueno, pues eso. Que cuando recibí mi libro, tenía tantas ganas de leerlo que me lo llevé a la consulta del dentista. Tenía que arreglarme una muela y la semana anterior ya me había ojeado las revistas del corazón que habían. Y entre volver a ojear el “papel cuché” y mi nuevo libro de poesía, por supuesto me quedé con este último.

Yo creía que me daría tiempo a leerlo entero mientras esperaba, ya que tiene unas 40 páginas, pero… No había hecho más que empezar cuando me llamaron. Así que tuve que dejarlo para cuando volviese a recoger a los peques a casa de los iaios. 😉
Nada más entrar por la puerta de la casa de los iaios saqué el libro del bolso y dije en voz bien alta: “¡¡¡Tengo cuento nuevo!!!” Aún sin saber de que trataba, los más peques empezaron a pelearse por él. “¿Para quién es?” “¿Es para mi?” “¡Es mio, es mío!”… Total, que cuando cesó la emoción inicial y tras decirles que los cuentos son de todos, decidí llamar a Carla para leerselo primero a ella en lo que quería que fuese un momento de poesía compartida madre-hija. Nos tumbamos sobre la cama de mi madre y con parte de la boca aún dormida comencé a leer.
Ella ya sabe leer, aunque le cuesta un poquito. Así que normalmente hacemos las lecturas compartidas, es decir ella lee un par de páginas, luego leo yo otras dos, y así sucesivamente. Pero nunca habíamos leído nada en verso, así que pensé que siendo la primera vez se lo leería primero yo para que pudiese apreciar los matices de entonación en la lectura versada.
Sabía de antemano que La revolución de las perdices no le iba a hacer mucha gracia. Ella es muy “princesil” y le encanta que los cuentos acaben con finales felices así que el hecho de que unas perdices no dejasen que los cuentos terminasen bien no era un tema que a priori le fuese a gustar. Pero bueno, os recuerdo que escogí este cuento para mí. Total, que allí tumbada junto a ella comencé mi relato.
Página tras página, verso tras verso veía como la emoción de Carla se tornaba incertidumbre, como su sonrisa cesaba y poco a poco comenzaron los comentarios. – “Mamá, no me cuentes más” – “No me gusta que los cuentos acaben mal” – “Y porque en vez de comer perdices no se comen otra cosa. Así las perdices estarían contentas y los cuentos podrían acabar bien” – “¿Qué rima con felices? ¡Raices! Que se coman raices. Bueno no, que asco… ¡Regalices! Eso sí que está bueno”… Yo la dejaba expresarse, comentábamos sus ocurrencias, la calmaba y cuando estaba de nuevo tranquila proseguía con el cuento. Mientras continuaba la lectura veía como su cabecita se movía de lado a lado… Evidentemente estaría pensando “no, no, no… no me gusta. A ver si mamá acaba ya de contarme este cuento”…
Llegamos al final de la historia, que evidentemente no os voy a contar. Es mejor que lo descubráis vosotros mismos. La revolución de las perdices ha armado un enorme lío, todo el mundo está enfadado, confuso, asombrado… Pero como en todo los cuentos infantiles la cosa no podía quedarse así. Los enredos hay que arreglarlos. Así que alguien entra en escena y todo queda solucionado. Y entonces llega ese momento que yo esperaba. A Carla vuelve a cambiarle la cara, empieza a reír y emocionada de nuevo sale corriendo a contarle a su abuelo… -“Iaio, la mamá acaba de contarme un cuento muy chuli de unas perdices que no quiere que se las coman. Montan un lío terrible pero al final todo se arregla y acaban todos contentos.”
Y (como decían Carla y la autora del cuento)… 
Fueron felices y comieron regalices
Si te ha gustado, encontrarás más información sobre el libro en la web de Literatura SM y puedes comprarlo directamente en su web, a través de este enlace de Amazon o pedirlo en tu librería habitual.

 

¿Qué os ha parecido el libro? ¿Habéis leído ya “La revolución de las perdices”? ¿Os gusta la poesía infantil? Puedes dejarme un comentario más abajo contándome lo que quieras. No olvides que vuestros comentarios nos ayudan a seguir creciendo. 😉
Un abrazo y… ¡Hasta el próximo post!

 

 

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3 Comentarios

  • Reply
    beatriz berrocal pérez
    6 Julio, 2016 at 9:31 am

    Hola!! Soy Beatriz, la autora de "La revolución de las perdices".
    Gracias por leerme y por comentar el libro.
    Y dile a Carla, que de ninguna manera iba yo a permitir que el cuento terminase mal, de eso nada, yo pienso como ella, que al final tiene que arreglarse todo y que la gente sea feliz, pero sin comer perdices, claro, pobrecitas, que ya están hartas.
    Me ha hecho mucha ilusión saber que estas pequeñas aves se van colando en el corazón de los peques, que para eso nació la historia.
    Y gracias también por confirmar lo que siempre he pensado: a los niños les gusta la poesía si hay un adulto que se la sepa leer.
    Un beso muy grande para ti y tus niños.

    • Reply
      María Jose Planelles
      6 Julio, 2016 at 3:44 pm

      Hola Beatriz!!!

      Muchísimas gracias a ti. Gracias por esta bonita historia, por leer mi reseña y sobre todo, por dejarme tu comentario. Me ha hecho mucha ilusión. Se lo acabo de leer a Carla y dice que lo que has dicho es muy bonito. Está muy contenta. 😀

      Un besote enorme de parte de Carla y mio!! 🙂

  • Reply
    beatriz berrocal pérez
    6 Julio, 2016 at 9:32 am

    Hola!! Soy Beatriz, la autora de "La revolución de las perdices".
    Gracias por leerme y por comentar el libro.
    Y dile a Carla, que de ninguna manera iba yo a permitir que el cuento terminase mal, de eso nada, yo pienso como ella, que al final tiene que arreglarse todo y que la gente sea feliz, pero sin comer perdices, claro, pobrecitas, que ya están hartas.
    Me ha hecho mucha ilusión saber que estas pequeñas aves se van colando en el corazón de los peques, que para eso nació la historia.
    Y gracias también por confirmar lo que siempre he pensado: a los niños les gusta la poesía si hay un adulto que se la sepa leer.
    Un beso muy grande para ti y tus niños.

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