Al llegar a la caja me atendió una señora mayor bastante seca y cortante. Le pedí que me cobrara la ropa por separado y al decirme el total le pregunté si se había aplicado la oferta de 3×2 en las camisetas. La cajera revisó y me dijo que sí, pero que también estaban de 3×2 los canzoncillos que si quería me retenía el ticket y que cogiera otro paquete para no perder la oferta.
Le dí las gracias y por supuesto fui a por mi paquete gratis. Esta mujer que no me había dado ni los buenos días, que me había hablado super seca y cortante me había alegrado la mañana. Ya no por el paquete de slips que me llevé gratis sino por demostrarme lo mucho que me pueden sorprender las personas. Ella no tenía ninguna obligación de decirme que iba a perder esa oferta, de echo muchas veces al comprobar los tickets me he dado cuenta de que me había llevado artículos en promoción que no estaban señalizados, pero me lo dijo. Por un instante me hizo sentir bien con el mundo. Este momento se va a mi libreta de… me alegró el día




4 Comentarios
maria eugenia
26 febrero, 2012 at 1:18 pmpues mira, aunque seca se portó bien.. al fin y al cabo es lo que vale
María Jose Planelles
27 febrero, 2012 at 6:40 amPues sí. Un abrazo. 🙂
gemma
25 febrero, 2012 at 11:50 amPero un poquitin de educación… vamos que el buenos dias no se le niega a nadie, que todos tenemos derecho a tener un mal dia, pero la educación ante todo y más si trabajas de cara al público.
Pero bueno, al final, la señora por lo menos …
María Jose Planelles
25 febrero, 2012 at 4:03 pmLa verdad es que yo ya ni lo pienso. Voy dándole los buenos días a todo el mundo, o al menos eso intento. Antes me daba vergüenza por si no me contestaban, me hacía sentir mal. Pero ahora pienso al contrario. Creo que mis "buenos días" acompañados de una sonrisa pueden alegrarle la mañana a alguien. Si me contestan bien, y si no pues también. Eso ya va con el carácter o con la educación de cada uno.
Yo creo que la señora tiene un carácter así, que dá los buenos días por lo bajini y que igual tenía un mal día. No se, por eso me alegró sentir que la había juzgado mal, que no era tan antipática y seca cómo me pareció en un principio.
Un abrazo.