Pequeñas cosas que me han alegrado la mañana:
- La sincera sonrisa de un señor al que indiqué una dirección porque estaba desorientado.
- La confusión de una señora que a llamó a mi puerta para venderme algo. Al salir y preguntarle que quería va y me dice:
– ¿Está tu madre en casa?
Le he contestado que no. Me quedé tan flasseada que no sabía que decir. Por un momento me he sentido de nuevo una adolescente. Hasta me ha entrado la risa…
- La sonrisa de otro señor que tras mirarme de modo raro al ver que detenía mi coche a su lado se ha dado cuenta de que yo me había parado porque su pequeñísimo perrito estaba cruzando la carretera. Lo cogió en brazos y saludó con la mano mientras sonreía.




4 Comentarios
gemma
3 marzo, 2012 at 3:38 pmLo que yo daría porque me dijeran ¿está tu madre en casa? Ainssssssss. 🙂
María Jose Planelles
3 marzo, 2012 at 7:54 pmJajajajaja Yo me quedé que no sabía ni que contestarle a la mujer. 🙂
maria eugenia
1 marzo, 2012 at 12:17 pmasí da gusto levantarse por las mañanas
María Jose Planelles
1 marzo, 2012 at 12:19 pmLa verdad es que sí. Jejeje