En múltiples ocasiones mi familia ha tenido que desplazarse a Valencia para temas médicos o burocráticos. Y es que, por desgracia, no siempre está aquello que necesitamos en nuestra ciudad. Por lo general, yo suelo trasladarme en coche. Es un trayecto que he realizado ya varias veces, así que como que lo tengo más controlado. No obstante, hay días que prefiero utilizar un transporte público. Sobretodo cuando he de realizar la ida y la vuelta en el mismo día.
A mis padres les pasa un poco lo mismo. Cuando les toca ir solos o con alguien que no tiene carnet de conducir, prefieren coger un autobús o un tren, y olvidarse del coche. Mi padre tiene 70 años y todavía conduce. Pero sólo por el pueblo o para ir a lugares cercanos. Él dice que ya no se ve en condiciones de hacer largas distancias en coche. Y que así, además, van mucho más tranquilos. La última vez, cuando fueron con mi hermano, cogieron un autobus Alicante Valencia que les salió muy bien de precio y que, además, se ajustaba genial al horario que necesitaban para hacer sus trámites.

La verdad es que hay muchos momentos en los que dejar aparcado el coche es una opción mucho mejor. Puedes relajarte durante el viaje, disfrutar del paisaje… Incluso leer un rato. Y, además, puede salirte más barato. Todo es cuestión de valorar todas las opciones, sopesar y elegir la que más te guste. Lo malo es que muchas veces te toca revisar un montón de páginas para ver lo que cuestan unos transportes u otros. Pero para eso están los comparadores online de medios de transportes como Virail. Con él puedes ver diferentes empresas que ofrecen transporte entre las ciudades que tu necesitas. Tanto en tren, como en autobús. Además, depende del destino que busques, te pueden salir vuelos o, incluso, comparar también alojamientos por si necesitas pasar la noche allí.




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